Como ustedes saben, todos somos energía vibratoria. Nuestro cuerpo que esta formado principalmente de agua, tiene una capacidad vibratoria extraordinaria, por lo que los cuencos tibetanos tienen un gran poder, a través de su armonioso sonido, aplicándolo para la sanación en salud, mente y emociones.

 

Los cuencos tibetanos martillados están compuestos por siete metales (oro, plata, cobre, plomo, hierro, mercurio y estaño), que están relacionados con los planetas y a los siete chakras.

 

Las alteraciones en la salud física, mental o emocional están íntimamente relacionadas con un desequilibrio y una descompensación vibratoria, es decir, que las células que se enferman comienzan a vibrar diferente al resto del cuerpo. Es aquí donde la terapia con cuencos tibetanos es de gran ayuda, ya que los utilizamos para modificar la estructura celular, alterando su vibración y así lograr una armonía saludable en la vibración de las células de nuestro cuerpo.

 

Los cuencos se pueden utilizar de 2 formas:

  • Baños de sonido: simplemente se escucha el sonido y se siente la vibración del cuenco, idealmente en un estado de relajación y concentración.
  • Masaje corporal con vibración: el cuenco se coloca sobre zonas del cuerpo mientras lo hacemos vibrar,produciendo una vigorización física y energética de nuestro cuerpo.

 

Dentro de todos sus beneficios, les puedo nombrar:

  • Reduce el estrés, la ansiedad y el nerviosismo
  • Muy útil para inducir estados de profunda relajación en tu práctica de yoga o meditación.
  • Ayuda en el tratamiento integrativo del cáncer o anomalías del sistema inmunitario.
  • Mejora cuadros de tristeza y depresión.
  • Ayuda a tener mejor concentración, memoria y rendimiento intelectual.

 

Dediquemos un espacio, una pausa dentro de nuestras rutinas agotadoras, para mantenernos sanos integralmente, cuidando nuestra salud física, emocional, mental y espiritual.

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